ICO para la Financiación de proyectos tecnológicos

Se habla cada vez más de las ICO, vamos a intentar explicar lo que es. Las siglas corresponden con Initial Coin Offering, lo que se corresponde con Oferta inicial de moneda. Es un proceso por el que se emite una criptomoneda ligada a un proyecto. Así, puede usarse para conseguir un capital muy elevado que permita hacer realidad el proyecto que se pretenda.

Para un inversor, comprar las ICO de un proyecto, sería como adquirir participaciones de una compañía en desarrollo. La criptomoneda es el instrumento que va a permitir financiar la empresa. Está empezando a funcionar, se han superado los 260 millones de dólares gracias a este nueva tendencia de inversión.

Las monedas se distribuyen de manera que los inversores puedan obtenerlas antes de lanzamiento real del proyecto, generalmente se adquieren con bitcoins u otras criptomonedas ya existentes, y posteriormente obtiene su parte de las monedas cuando se libera el proyecto, logrando de esta manera que el equipo promotor  tenga un respaldo monetario que les da mayor incentivo y responsabilidad de seguir llevando adelante su propuesta tecnológica. Este nuevo fenómeno contrasta con la forma en que las criptomonedas eran obtenidas anteriormente por los usuarios, donde solamente a través de la minería o de la compra a otros usuarios era posible acceder a ellas.

Una de las ICOs más populares y exitosas fue la realizada por la plataforma de contratos inteligentes de Ethereum, que recaudó 31.531 bitcoins (15 millones de dólares del momento) durante su campaña de lanzamiento, en el verano de 2014. Los inversores tuvieron que esperar un año para poder negociar sus ethers en el mercado, porque así se estipulaba en el pacto de inversión del ICO. Una medida adoptada para frenar la especulación inicial. A día de hoy, 31.531 bitcoins tienen un valor de mercado de 26 millones de dólares.

Las ICO (ofertas iniciales de monedas) tan solo eran comprensibles y accesibles por un pequeño grupo de aficionados a la tecnología blockchain. Sin embargo, ahora están ganando rápidamente popularidad entre los inversores en riesgo. La OpenANX Foundation, con sede en Hong Kong, se ha convertido en la última empresa en lanzar una ICO con el fin de recaudar 22.500 millones de dólares. Y hay otras muchas empresas decididas a hacer lo mismo.

En un reciente artículo dePadraig Walsh  en Forbes nos detalla características muy interesantes de las ICOs y que traducimos a continuación.

¿Cómo se crea una ICO?

El proceso tecnológico de una ICO es muy simple. La nueva moneda digital es transferida a un inversor mediante un contrato inteligente a cambio de una determinada cantidad de dinero. Los fondos recaudados suelen proporcionarse a los desarrolladores mediante un depósito en moneda digital. Los documentos preparados para un ICO incluyen un White Paper o libro oficial que contiene información general sobre el proyecto de blockchain y las monedas digitales que se planean emitir. A veces este va acompañado de un Technical White Paper o libro blanco técnico, que profundiza en los aspectos técnicos del proyecto. Las ICOs mejor estructuradas pueden ir acompañadas a su vez de un Memorando de Oferta, un documento que describe los diversos factores de riesgo y el proceso de inversión.

¿Por qué es interesante para empresas de capital riesgo?

Algunas empresas de capital riesgo se han dado cuenta de que el principal valor de la nueva tecnología es en el protocolo en sí y no las aplicaciones. Las monedas digitales permiten a los creadores de un protocolo blockchain obtener beneficios económicos directamente. Esto se realiza mediante la reserva de una determinada cantidad de monedas para los desarrolladores, los primeros inversores o los primeros que empiecen a utilizar la moneda. Cuando el proyecto se pone en marcha y alcanza el éxito, ese primer grupo de seguidores puede crear un bucle de retroalimentación de inversión positiva. Las aplicaciones exitosas basadas en el protocolo blockchain sirven para atraer interés en el protocolo subyacente, que ya cuenta con su propio mercado. Conforme aumenta el precio, el valor de mercado del protocolo debería aumentar más rápido que el de cualquiera de las aplicaciones que lo utilice. Uno de los principales atractivos de las ICOs es que la nueva moneda digital puede intercambiarse por otra criptomoneda más popular, y esta a su vez se puede intercambiar por dinero, lo que se traduce en una gran liquidez.

¿Qué hay de la regulación?

Las ICOs no están reguladas, pero hay otra pregunta sobre la que deberíamos reflexionar: ¿Deberían estar reguladas? Muchas de las características de las ICOs son similares a los valores. Los documentos emitidos con una ICO se basan en los documentos que se emplean en las salidas a Bolsa. Incluso la frase “oferta inicial de monedas” es similar a “oferta pública inicial”. Los que argumentan que los ICO no son valores, defienden lo siguiente: Una ICO no ofrece ningún tipo de participación a sus inversores. Durante una ICO solo se pueden comprar criptomonedas, y estas no son un valor. Una ICO es un instrumento global, no nacional, y no está controlado por ninguna autoridad o banco central. Una moneda digital emitida en una ICO se puede utilizar para acceder al blockchain que se está desarrollando. Mientras tanto, los que creen que las ICOs son valores defienden que las monedas emitidas cumplen con los criterios tradicionales que definen a un valor. Los compradores de una ICO esperan conseguir ciertos beneficios. Cuando algo se ofrece para invertir o especular, debería considerarse como un valor.

El cada vez mayor interés de las autoridades reguladoras se ha producido ahora que el público general tiene acceso a este proceso. ¿Cuáles son los riesgos? Las ICOs suelen lanzarse en una etapa muy temprana de desarrollo, a veces apenas después de desarrollar el concepto del proyecto. Cualquier inversión en una empresa en etapa inicial entraña un gran riesgo. El blockchain es una tecnología nueva y que todavía está desarrollándose. No cuenta con una infraestructura de calidad. No es adecuada para los inversores acostumbrados a intermediarios profesionales que controlan la información pública y gestionan sus inversiones en un entorno regulado. Muchas ICOs no cumplen con las regulaciones relativas a la lucha contra el blanqueo de dinero y el fraude. La infraestructura de las ICOs no proporciona ningún tipo de control sobre el gasto ni sobre cómo se desarrolla el proyecto de blockchain. No hay nada que impida que el desarrollador se quede con los fondos que ha conseguido reunir. Sin embargo, no dejan de atraer cada vez una mayor atención. En el futuro, acabarán atrayendo a los que deseen recaudar capital en un entorno no regulado con poca responsabilidad así como a más inversores públicos que no comprendan los riesgos subyacentes de la inversión.

¿Cuál es el futuro?

Se trata de una combinación muy peligrosa. ¿Qué va a suceder a continuación? Las ICOs han llegado para quedarse. Muchos creen que su valor reside en los proyectos que surgen a raíz de esta financiación. Las ICOs combinan una financiación rentable con la construcción de una red motivada de partidarios. Esto soluciona de un plumazo el problema de escasez de financiación al que se enfrentan las empresas privadas de todo el mundo a la hora de encontrar un inversor estratégico o salir a Bolsa. Los reguladores seguirán vigilando las ICOs de cerca. Algunos de ellos ya han empezado a incorporar la tecnología blockchain para comprender cómo funciona y cuáles son sus riesgos. El silencio o la inacción de los reguladores no deben ser interpretados como un signo de aprobación. Si en alguna de estas ICOs los inversores minoristas pierden su dinero, las autoridades no tendrán más remedio que intervenir. Mientras tanto, los organizadores de las ICOs deberían empezar a incorporar medidas de seguridad con el fin de mitigar su responsabilidad en el caso de que las autoridades decidan intervenir. Entre estas medias, podrían incluirse: Posponer la emisión de monedas hasta que la red subyacente esté en pleno funcionamiento. Emplear monedas que tengan un valor auténtico y evitar las que solo sean un medio de inversión especulativa. Construir con software de código abierto y utilizar un blockchain abierto y transparente. Ejecutar el proceso como si se tratara de una inversión regulada, incluyendo información sobre los riesgos para los inversores así como medidas para luchar contra el fraude y el blanqueo de dinero. Reservar una parte de las monedas digitales como un fondo de reserva para cumplir con las obligaciones de licencia (en el caso de que sea necesario) o con posibles costes regulatorios o multas. Prohibir a los desarrolladores vender sus fichas hasta que el proyecto haya alcanzado sus objetivos. En estos momentos las ICOs son el salvaje oeste del sector financiero. Sin embargo, en el pasado muchos mercados emergentes han acabado adoptando las normas oportunas y adaptándose. Si la tecnología se desarrolla de forma adecuada, acabará atrayendo cada vez a más personas, y con ellas, una mayor financiación.

Habrá que estar al día de la evolución de toda la tecnología Blockchain que  o dudamos va a cambiar muchas cosas en un futuro no muy lejano. Ya nos hemos referido a ello en 2 artículos previos publicados en esta misma WEB: “Blockchain, el nuevo internet del valor” y “el Blockchain y la industria 4.0” 

Miquel Costa, Presidente de foro capital pymes

Ricardo Gabirondo, Director. de Marketing de foro capital pymes

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